Nuestro pan diario: ¡Agárrate fuerte!

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¡Agárrate fuerte!

Leer: Apocalipsis 3:7-13

Ya pronto vengo. Lo que tienes, no lo sueltes… (v. 11 rvc).

Un amigo mío, vaquero, creció en un rancho en Texas y tiene muchos dichos interesantes. Uno de los que más me gusta es: «No se necesita mucha agua para hacer buen café». También, cuando alguien abarca más de lo que puede o tiene algún problema, exclama: «¡Agárrate fuerte!», con lo cual quiere decir: «¡Aguanta! ¡Ya llega la ayuda!».
En Apocalipsis, encontramos cartas «a las siete iglesias que están en Asia» (caps. 2–3). Esos mensajes de Dios están repletos de ánimo, reprensiones y desafíos, y nos hablan hoy a nosotros tal como lo hicieron a sus receptores en el primer siglo.
En ellas, aparecen estas frases: «lo que tenéis, retenedlo» y «retén lo que tienes». A la iglesia de Tiatira, el Señor le dijo que retuviera lo que tenía hasta que Él viniera (2:25), y a la de Filadelfia, que hiciera lo mismo porque Él vendría pronto y la recompensaría (3:11). En medio de grandes pruebas y oposición, aquellos creyentes se aferraron a las promesas de Dios y perseveraron en la fe.
Cuando atravesamos circunstancias difíciles y las tristezas superan las alegrías, Jesús exclama: «¡Aguanta! ¡Aférrate a mis promesas! ¡Ya llega la ayuda!». Y ante tal promesa, puedes agarrarte fuerte por medio de la fe y regocijarte.

La promesa del retorno de Cristo nos incentiva a perseverar en la fe.