GRACIA ABUNDANTE PARA EL MAYOR DE LOS PECADORES JUAN BUNYAN

GRACIA ABUNDANTE PARA EL MAYOR DE LOS PECADORES JUAN BUNYAN

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Leer “Gracia Abundante” es como agarrarse de la mano de uno de los más significativos hombres de Dios en la historia de la Iglesia y aventurarse junto a él en un viaje fascinante por una montaña rusa espiritual, en la que los altos y bajos de la fe y la duda se alternan incesantemente, hasta desembocar por fin en la planicie de la paz y seguridad absoluta que hay en Cristo.

Similar al viaje de «Cristiano» en “El Progreso del Peregrino”, el viaje autobiográfico de Bunyan le lleva primero a quedar prisionero en «Castillo de la Duda» bajo las garras del gigante «Desesperación»; y luego a romper sus cadenas y abandonar su celda asido de la promesa clave de salvación por medio de la fe a través de la propiciación en Cristo Jesús.

Los problemas de Bunyan comenzaron con algo de lo más simple: dudar sobre si las muchas blasfemias que había pronunciado contra el Señor antes de su conversión habrían sido realmente perdonadas. Pero una vez plantada en su corazón la semilla de la duda sobre la seguridad de su salvación, ésta fue creciendo imparable hasta convertirse en un árbol gigantesco cuya sombra nefasta amargó su vida cristiana durante meses y años.

El «viaje» real de Bunyan es tanto o más asombroso que el de su personaje «Cristiano». Y a veces resulta incluso frustrante para el lector. Pero no deberíamos olvidar que fue precisamente esta frustración, esta experiencia personal singular en el «Castillo de la Duda» lo que forjó el carácter de Bunyan como creyente y siervo de Dios, y lo que dio lugar años después a “El Progreso del Peregrino”.

Todo el que haya leído “El Progreso del Peregrino”, y lea “Gracia Abundante” descubrirá fácilmente que la simbiosis entre la experiencias real y personal de Bunyan con la de su personaje de ficción, es tal directa, que casi no se sabe exactamente donde está la realidad y la alegoría.

En una época como la actual en la que tantos cristianos caen como presa fácil de la depresión y la angustia, la experiencia personal de John Bunyan resulta no tan sólo actual y de lo más relevante, sino incluso reconfortante y muy necesaria. Será de ayuda a muchos que se debaten innecesariamente entre una desesperación y temor imaginarios. Saber que sus pensamientos y temores no son algo nuevo y exclusivo de ellos, que hombres de Dios de la talla de John Bunyan pasaron por lo mismo, es algo que les ayudará en gran manera.